llevo cuatro años y medio en esta ciudad textil venida a menos. He visto los esfuerzos continuos por generar riqueza que se han reducido a las tres mentiras: Béjar, ciudad turística e industrial. Igual que Aldenueva del Camino se dice que es la de las tres mentiras, porque ni es una aldea, ni es nueva ni está junto a un camino, Béjar ni es una ciudad, ni es turística ni es industrial.
Para ir atando cabaos y pasar de las mentiras a la realidad, propongo lo siguiente:
-crear proyectos que dinamicen el comercio para que tengan una visión adecuada a nuestro tipo de turismo, que es de fin de semana (cuando ellos cierran).
-crear verdaderos polígonos industriales con naves y todo para que las empresas sólo tengan que instalarse. El polígono de Béjar es un conjunto de parecelas en el que cada empresario levanta su nave industrial, gastándose un dinero considerable. En casi toda España hay polígonos con naves ya creadas para la venta o alquiler a buen precio.
-Para que Béjar sea una ciudad o, al menos, cabez de comarca, hay que crear servicios, propuestas, proyectos y dinámicas con el fin de que los vecnios/as de la comarca vengan con frecuencia a disfrutar de nuestros servicios y empresas. Es una pena que se vayan a cualquier sitio menos a n-eustra ciudad.
-El río puede ser una arteria de comunicación, pero quizás para ser un icono de la ciudad típico del siglo XXI, podría definirse por proyectos de tipo tecnológicos. Existen cientos de miles de personas que viven y trabajan en las ciudades que a gusto se vendrían a nuestra ciudad a vivir y trabajar si existen viviendas asequibles y disponibles y se alquilan oficinas tecnológicas, dotadas de todos los servicios. Este tipo de nuevos bejaranos sería muy deseable para oxigenar nuestra ciudad con nuevas ideas y buenas formas de pensar…
Vine a Béjar a crear un proyecto tecnológico rural y este año, con la llegada de Cipriano a la alcaldía bejarana, al conocer su proyecto Béjar mirando al río, creo que se podrían hacer muchas cosas. Espero que todo se traduzca en un nuevo modelo de ciudad que cambie el ladrillo por el futuro.
j.n.